

Un Papá Noel con el cuerpo formado por capas y capas de tela en rojo, verde y blanco. Escondes premios entre los pliegues y tu perro tiene que buscarlos con la nariz.
Esto no es un peluche más: es trabajo olfativo. Diez minutos de olfateo cansan a un perro más que un paseo largo, porque usar la nariz consume una barbaridad de energía mental. Es el recurso perfecto para los días de lluvia, para perros nerviosos o para cuando toca estar en casa.
Y en Navidad viene de lujo: con la casa llena de gente y de ruido, tener un juego que lo entretiene y lo calma vale oro.
Por qué funciona tan bien
- Estimulación mental: olfatear reduce el estrés y cansa de verdad
- Comen más despacio: sirve para repartir su ración o sus premios y evitar que engullan
- Entretiene solo, sin que tengas que estar encima
- Perfecto para días de lluvia, convalecencias o perros con mucha energía
- Se puede usar todo el año, no solo en Navidad
- Además es un peluche precioso para acurrucarse cuando termina la búsqueda
Cómo usarlo
Esconde premios pequeños o parte de su pienso entre los pliegues y déjalo buscar. Empieza poniéndolos a la vista para que entienda el juego, y ve escondiéndolos más a fondo a medida que pilla la mecánica.
Ficha
- Medidas: 27 x 9 x 8 cm
- Material: peluche con capas de tela para esconder snacks
- Juego de olfato y desafío mental
- Marca: Beeztees
Recomendaciones de uso
Es un juguete para buscar, no para destrozar. Supervisa el juego y retíralo si empieza a arrancar las tiras de tela.
Vistos recientemente
También has visitado estos productos
